martes, 17 de enero de 2012

10 formas de hacer que corten contigo


Cortar con alguien nunca es fácil... porque nunca sabes cómo va a reaccionar el otro. Se pondrá a llorar? Me gritará? Me tirará algo a la cabeza? Le dará exactamente igual? Por eso, llega un punto en la vida de todos en que, además de aprender a dejarlo con alguien, es imprescindible aprender a hacer que te dejen a tí. Porque siempre queda mucho más elegante, no quedas como el malo y, lo más importante: te libras de él.



Por todo esto, he rebuscado en lo más profundo de mi inteligencia (justo debajo de donde guardo en mi memoria la letra de Libérate del Titi) y he confeccionado esta lista de 10 formas de hacer que corten contigo:

1. Ponerte borde. Sí, ya sé lo que estás pensando: que muchas maricas ya llevamos eso de serie y no cuenta. Y sí, también es verdad que cuando no estamos agusto con alguien, se nota, pero siempre podemos esforzarnos un poco más. La técnica es sencilla: critica y quéjate de todo lo que haga. La peli que me has traido es un espanto. Hasta he pensado que era española! o Este suflé de foie y filet mignon al pesto es atroz! o incluso puedes llegar al extremo: Esa camiseta te hace caderas de tia.

2. Pasar. Supongo que esto viene a ser la salida más fácil o la más habitual, sobre todo porque pasar de la gente es como muy fácil. No haces nada... ... ... ...ves? Lo peligroso de esta técnica es que ya sabemos todos cómo somos los humanos en general y los gays en particular y cuando más pasas de mí, más voy yo detrás babeando por donde pisas... Así que lo más práctico al final es pasar de cogerle el móvil y demás intentos de comunicación, solo que ahí de lo de quedar bien tenemos que olvidarnos y nos transformamos en los seres más malvados del universo. Pero funciona perfectamente, eso sí.

3. Agobiar. Partiendo de lo que te acabo de decir de que falta que pases de mí para que te ame, si somos nosotros los que vamos detrás de la forma más empalagosa posible, seguro que acabarán pasando de nosotros. Cuesta, claro, porque lo que sentimos es todo lo contrario, pero todo es echarle morro y meterse en el papel: Ya has llegado a casa? No? Pues creo que ya te echo de menos, aunque te estoy viendo por la ventana. Hazme una perdida cuando llegues a casa, cariño. Y tal. Lo malo es que encima le pueda gustar, que siempre hay gente para todo.

4. Falta de sexo. Otro clásico. Que si hoy estoy cansado, que si me duele la cabeza, que si es que me he hecho una paja antes de que vinieras... No hay nada que entubie más las cosas que dejar a alguien a dos velas... por lo menos en las primeras etapas de la relación. Claro, que siempre puedes haber topado con el novio o medio-novio más comprensivo del mundo (o el menos sexual) y que todo esto se la sude... o que se busque sus cosas fuera de la relación. Aunque eso puede acabar mejor si al final acaba encontrando a otro, no?

5. Proponle un trio. Quien dice un trio, dice guarradas varias, hacerlo en sitios extraños, pegarle en plan sexual o cosas así... Incomodarle sexualmente hablando, vamos. Esto, claro, también es arriesgado, porque imagínate que es lo que siempre había querido proponerte y nunca se había atrevido a decir. Puedes liberar a la bestia y acabar peor de como estabas. Por eso había dicho lo del trio, porque siempre es una oportunidad de que conozca gente, si no se escandaliza... o que tú conozcas a alguien o por lo menos te lo pases bien, mira.

6. Liarte con otros (o que lo parezca). Estoy hablando de que se note, claro, porque si lo haces tan bien que no se da cuenta de nada, pues da un poco igual. Aquí puedes dar rienda suelta a tu creatividad: llamarle por otro nombre (en la cama mejor, pero fuera también vale), decirle a un amigo que te haga llamadas perdidas (o ponerte la alarma con la mísma música que los mensajes), hacerle cosas exóticas en la cama (para que parezca que lo has aprendido con alguien)... o, si tienes maña, hasta puedes maquillarte chupetones. Imaginación al poder!

7. Depilarte completamente. Ésta es una opción especialmente recomendada para osos: ataca a su líbido y a su sistema de creencias (que lo es, o a pocos osos-osos has conocido tú) esquilándote como una oveja. Claro, que si de verdad te gustan tus pelos, es una auténtica tragedia...

8. Fanatízate. Pensando en lo del sistema de creéncias, se me ocurre que, exprimiendo tus dotes interpretativas, podrías también fingir una iluminación espiritual. Pues a ver... bendecir la mesa, decir una oración antes de acostarte (o de tocar siquiera la cama), decir que no puedes salir los sábados porque tienes que ir a misa... o, qué leches! que todas las tardes tienes que ir a misa! Sí, bueno, cuando lo he pensado me ha parecido una tontería, pero la verdad es que no se me ocurre nada más aterrador que el que tu novio de pronto haga estas cosas.

9. Sacar toda la pluma (y más si es preciso). En un muy alto porcentaje de maricas, esto sería lo definitivo, sin duda. Si de pronto empiezas a llamarle tia, a gesticular como si estuvieras en una peli muda y a levantar el meñique cuando bebes... pues en menos de una semana quedas liberado y solterizado. Que en realidad es algo fatal, porque luego vamos pidiendo todos que se nos acepte pero discriminamos la pluma... y, reconozcámoslo, fingir un exceso de pluma no es tan sencillo como parece (que nosotros ya lo experimentamos), pero es una opción más que válida.

10. Escribir un post sobre formas de hacer que te dejen. Si todo lo anterior no te funciona, ésta, desde luego, es la opción definitiva.

Mala yo? MAL-VA-DA.

11 comentarios:

  1. ¡Pues conmigo no funcionaría ninguna, jejejeje...! Siempre le he dicho a mi novio (llevamos 15 años juntos, es un dato interesante) que si me dice de dejarlo me negáría con uñas y dientes y me pondría como gato panza arriba... sólo lo aceptaría si me mirase a los ojos y me dijera "me he enamorado de otro" porque entonces agacharía las orejas sin rechistar y es que el corazón tiene razones, que la razón no tiene...

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  2. Bobás.

    Sólo hay que decir la frase mágica:

    - Tenemos que hablar.

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  3. muy buena la lista. En realidad el metodo definitivo para que te dejen existe y esta en la lista. Es el punto 6. Te lias con otros y se acabara notando y te acabara dejando. Y si no te deja por eso, ahi casi que le dejas tu que tampoco pasa nada.

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  4. Estoy con Mocho. Es decir, tenemos que hablar, y ya sabes lo que vendrá. Y si lo acompañas con el "no eres tú, soy yo, que ando por una etapa confusa" ufff.

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  5. Faltaría entonces "LA CONVERSACIÓN", llena de tópicos como los que dice starfighter "no eres tu, soy yo", "necesito algo de espacio por un tiempo" " estoy pasando por un mal momento y necesito estar solo " o la mejor de todas " es que me he dado cuenta que no quiero una relación estable". Esta última te la dicen y acto seguido se lían con alguien y duran años!!

    Sobre el punto 5 os daría un consejo, puestos a pedirle las guarradas más fuertes, pide las que a ti te molen, al menos si accede a ti te pondrá un poco aunque sea.

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  6. Observatorio, hombre, es que, claro, después de 15 años, ya habría que exponer el "te dejo" en plan tesis doctoral con powerpoints y maquetas explicativas, no vale con chinchar :P

    Mocho, pero así lo estás dejando tú, claro. La idea era ponerse manipuladora para que te acabe odiando él :P

    Anónimo, liarse con otros me parece efectivo, claro, pero, viendo cómo están las cosas que cada vez se escucha más lo de "pareja abierta", ya no es tan definitivo...

    Starfighter, pero lo de "no eres tú" aun cuela? Es que siempre es él, tonterías las justas! XD

    Tom, la segunda parte del post "cómo hacer que TE DEJEN" que sería "cómo dejarlo tú" ya la tienes preparada :P Sobre el punto 5 también valdría ponerse a hacer cosas "normales" de pronto. O mejor aun: poner cara de asco cuando te haga cosas medio raras

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  7. Otras alternativas: Dile que has dejado de ser mariquita y vas a continuar siendo heterosexuala. Dile que tienes angustia existencial y vas a tomarte un año sabático (en el que vas a necesitar que te mantenga). Dile que no puedes hacer el sepso porque te dio herpes en el colon.

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  8. Adorado Eric, y ¿qué tal un poco de amenaza familiar?:
    -Cari, he pensado que mi madre se encuentra muy sola y he pensado que se venga a vivir con nosotros. Viene pasado mañana. La pobre está tan contenta. Dice que ella no quiere molestar y que no vamos a notar que está. Le he dejado nuestra habitación que es más grande y tiene más luz, porque ella en la habitación pequeña se ahoga... en fin, ¿qué me dices? ¿cari? ¿cari?... (Letal)

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  9. Gran lista, aunque me parece que falta algún par de tácticas bastante efectivas que claro está no pienso revelar, que eso de publicar el libro de jugadas no hay entrenador que lo haga!

    Eso sí, mas de una tiene peligro de efecto rebote...

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  10. Lo de decirle que la madre viene a vivir a casa, es definitivo. Siempre funciona. Pero el problema es que no deberíamos ser así, no deberíamos planear una estrategia de ningún tipo para dejarles.
    Lo primero es aprender a no meterte en relaciones que no quieres tener. Y asi te ahorras dejar a nadie.
    Pero, por lo que sea, te has metido en una....Lo mejor que puedes hacer es, si has tenido cojones a pedirle que sea tu novio, has de tenerlos para pedirle que deje de serlo. Así que le sientas y le dices que rompes la relación, el porqué y como quieres que quede a partir de ahora la "amistad". No le dejes ninguna pregunta por responder o te estará taladrando durante semanas al movil. Y si te toca escuchar unos cuantos lloros de "vamos a volver" "te quiero más que a mi via, te quiero más que a mi suerte", te jodes y los escuchas y le comprendes. Que nosotros nos vamos de rositas pero a él le jodemos la vida durante semanas o meses hasta que se reponga.
    Así que, hay que ser hombres, ser comprensivos, y terminar las cosas igual de bien que las hemos empezado.

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  11. Yo creo que no hay recetas mágicas hay gente que se aferra aún a los peores tratos...

    Yo creo que un método que no falla es el cambiar de estado de ánimo, juega a serr bipolar, un díaamalo, otro día reclamale, otro día ignoralo, se desquiciara.

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¡Maricón el último!